Recalculando, no es otra cosa que “desandar para llegar a destino”, “repensar lo que creímos podía ser el mejor camino”, “encontrar mejores rumbos”. “desaprender para aprender”, “desapegarse para aprender a vincularnos de otra manera”. Solemos creer que aprender es sumar o acumular, cuando, en definitiva, el verdadero aprendizaje pareciera ser la capacidad de renovar, actualizar o perfeccionar conocimientos (“encontrar mejores rumbos o nuevos caminos”).
Quisiera..., desearía..., en este nuevo año que comienza,
poder expresar toda la belleza que amo.
